/

Time with me

    • PELIS
    • LIBROS
    • ALIMENTACIÓN
    • YOGUI
    • EMOCIONES
    • HOBBYS
    • VIAJAR
    • PSICOLOGÍA
    • ESCUELA
    • MODA



    Un día, de repente hace ya 3 años, decido apuntarme a unas clases de teatro.


    ¿Por qué? No lo sé.

    Creo que en aquel momento buscaba desprenderme de algo y no encontraba la forma.
    Una amiga me dijo que el teatro era justo lo que estaba buscando.



    No te voy a mentir, mi primer pensamiento fue... teatro? ponerme ahí a hacer el payaso... a hacer el ridículo...

    Pero decidí probar.



    Recuerdo mis primeros ejercicios, me invadía la vergüenza, dentro de mí gritaba.. me puedo sentar ya por favor... un lugar en el que me pueda esconder?..

    Pero soy bastante terca, y cada sábado volvía.

    En las improvisaciones me ponía muy nerviosa, no sabía que decir... no sabía que decir porque pensaba que había "una forma de hacerlo bien" y yo... quería hacerlo bien.

    También pensaba que esas butacas que estaban ahí enfrente mirándome, eran jueces... jueces que iban a evaluarme, a ponerme una nota.

    He vivido muy encorsetada en mi personaje.
    Y no es que no me guste, lo que no me gusta es no poder salir de él.

    El teatro me ha regalado justo lo que buscaba, sentir que puedo desprenderme de mi personaje, ensancharlo y habitar otros que ni imaginaba.

    Y la vida me puso al profe que necesitaba, él dice que hacer de uno mismo es fácil, que la riqueza está en abrirte a más registros

    Creo que me caló el primer día... siempre me pone personajes que son muy opuestos a mí... tanto que en los primeros ensayos no sé por donde cogerlos...
    Me gusta entender las cosas, y observando mi dificultad a interpretar ese personaje, descubrí que detrás había un prejuicio.

    Cuando puedo leer las letras que componen esa palabra que juzga... se abre un nuevo camino por el que entra el respeto.

    Liberarme de juicios, sentir y expresarme como lo hace otro carácter diferente al mio.
    Esto es lo que me regala a mi,  el teatro.


    Dejar de escuchar las butacas de fuera y las butacas de dentro...

    Yo a esto lo llamo,  LIBERTAD.




    Continue Reading
    Creo que la primera vez que fui a una clase de yoga fue hace 5 años...

    El sitio al que fui tenía una filosofía que me gustó mucho. 
    No había que apuntarse, podías ir cuando quisieras, eso sí, con un poquito de tiempo para coger esterilla y hueco... porque si se llenaba, ya no había sitio y no podías recibir la clase a pesar de haber ido hasta allí. Y al finalizar la clase, dabas tu voluntad, no había precio...
    Iba de vez en cuando, cuando me apetecía, sobre la marcha... 

    Al salir de la clase sentía que había estirado un montón y que había trabajado todos lo rincones de mi cuerpo. Eso me gustaba.



    Pero no me terminaba de convencer, era un poco reacia, eso de verme diciendo: Ommmm.... 
    O empezar a hablar en otra lengua:  pramayanas, asanas.... 
    (ni siquiera se si lo estoy escribiendo bien)
    Me parecía un poco secta, como si me hubiera metido de repente en otra  religión... 
    Eso me causaba incomodez, no me gustaba.



    Reconozco que tengo mis mis prejuicios sobre el yoga.....

    La primera idea que tengo al pensar en yoga es gente reunida metida en un templo, repitiendo frases (que llaman mantras), contemplando el silencio (vida silenciosa), vestidos con túnicas naranjas, sin pelo o una coletilla...

    O gente de aquí que de repente empiezan a cambiar su forma de vestir, algunos con túnicas... obsesionados con las energías, poniendo inciensos, velas de sal... cambiando su alimentación a cosas ecológicas y unidos siempre de la mano de un termo de té...
    Lo veo como muy radical.
    Estas son las sensaciones que a mí me causa todo este mundo del yoga...


    Voy a buscar un poco de información para contrastar mis ideas. 


    ¿Dónde nace? 
    El yoga nace en la India, en Oriente.

    ¿Cuándo nace? 
    Algunos autores creen que el yoga tiene una antigüedad de más de 5.000 años, aunque no se sabe con claridad.

    ¿Qués es? 
    Es una práctica, reconocida como una disciplina 
    (conjunto de reglas o normas cuyo cumplimiento de manera constante conducen a cierto resultado) 
    que busca el equilibrio y el bienestar físico, mental y espiritual.

    ¿El yoga es una religión?
    El yoga no es una religión por sí misma.
    Es una práctica que incluyen las religiones orientales como el hinduismo, el jainismo y el budismo.  En estas religiones se cree que el hombre con su esfuerzo y practica puede encontrarse con Dios, con un estado de liberación llamado nirvana. 
    Y una de estás practicas para lograrlo, es el yoga.
    El yoga es un sistema que enseña a la persona a trabajar, con el fin de unirse con Dios.





    ¿Qué significa Yoga? 
    Significa "unión".

    ¿En que idioma?
     En Sanscrito. Es una lengua clásica de la India. 
    Actualmente es uno de los 22 idiomas oficiales de India. 
    Para entenderlo mejor la podemos comparar con el latín o el griego en Europa.
    El sánscrito se utiliza principalmente como lengua ceremonial en los ritos hindúes y budistas, en forma de himnos y mantras en los que se da alabanza a los dioses.
    El  hinduismo y el budismo son religiones originarias en la India.
    Los primeros libros de Yoga están escritos en esta lengua. Es la lengua del Yoga.


    ¿Cuándo llega a Europa? 
    Occidente tuvo que esperar hasta los años 60 para descubrir el yoga. 
    Relativamente hace poco...  ¡¡ 1960 !!  sabiendo que lleva en el mundo más de 5000 años.
    Entra en Occidente como una alternativa contra el estrés y la ansiedad que causa el ritmo de la vida moderna. 
    La Organización Nacional de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 21 de junio como Día Internacional del Yoga.

    Con el paso del tiempo, el yoga se ha convertido en todo una filosofía de vida que gana adeptos a diario en todos los lugares del planeta
     El yoga en Occidente es buscado y practicado como una mera gimnasia o terapia curativa, cuando esto es solo una parte. Yoga contiene terapias naturales, filosofía, Psicología, dieta y nutrición, ética, higiene...  Esta filosofía no se vive igual quizá, pero los movimientos y los ideales originales se han mantenido. 


    Pues hasta aquí la búsqueda de porque me sonaba a religión...
    Mi opinión:
    Me ha hecho cuestionarme muchas cosas sobre mi religión (tanto que de esto hablaré con algunas personas y escribiré otro día). Me considero cristiana y además auténtica, a veces paso por una iglesia y entro a hablar un ratito con Dios,en estos días de confinamiento también le tengo muy presente por las mañanas al levantarme y al acostarme... Pero es cierto, que hay cosas de mi religión que no comparto, hace tiempo decidí coger lo que si me gustaba, lo que iba conmigo, lo que me hacía ser mejor persona.

    Del Budismo me han gustado muchas cosas, no me voy a convertir en budista ahora jajajaj... tengo una cultura occidental dentro de mí.
    Pero, ¿Por qué no coger aquello que si que te gusta?
    Quizá haya más cosas en las distintas religiones parecidas que distintas...



    Me ha gustado saber, como nos fabricamos una idea de algo o nos creemos lo que oímos en otros... 
    como por miedo a lo distinto, se rechaza o se juzga.
    Con lo bonito que es respetar lo diferente.
    Por respetar no lo tienes porque compartir o hacer.


    Seguiré investigando sobre el mundo yoga.
    Cris

    Continue Reading


    22 de abril del 2020


    No se si estoy obviando algunos detalles, si es porque he cambiado el foco y he decidido no mirar más lo malo. 
    Es cierto que cada vez se sabe más sobre como actuar y como afecta, pero aun hay muchas otras cosas que están en duda, que no se saben con seguridad.

    Creo y así lo siento, que lo peor ya ha pasado.  

    El futuro es incierto, pero quiero creer que cada vez  va haber menos, que las cifras y con ello la cantidad de virus en el planeta baja, y con ello, todo se podrá controlar y atender con mejor calidad.




    Solo puede ser así. No hay otro camino.
    Porque la vida te da situaciones para que aprendas pero no son eternas, te las da y si no las aprovechas, más tarde te llegará otra con la misma lección. Pero van pasando.

    Creo que habrá un periodo de transición, transición a lo de antes, a la ausencia de la amenaza que ahora existe. Será un periodo largo, pero diferente a este aislamiento.

    Así lo siento yo.


    Realmente, estas semanas que llevamos en casa, para mí han sido un: 
    Volver a mí. 


    Comparto piso, y aunque he compartido tiempo, películas, pizzas, espacios, charlas, bizcocho, opiniones... con las personas con las que convivo, yo decidí pasar esta Cuarentena conmigo.  Es algo que decidí en la primera semana.

    Pasar la cuarentena conmigo,  ha sido duro en algunos momentos y un placer en otros. Aprender a convivir con tu propio carácter es muy difícil y muy importante. 
    Pasar la cuarentena conmigo, significa tenerme presente en todo momento,  eso que casi nunca hago.  Escucharme y descubrir muchas cosas sobre mis gustos que no sabía... y concedérmelo.

    Un ejemplo: 
    Llevo 4 años haciendo Yoga, me encantaba la sensación con la que salía de la clase, estirada y relajada, pero la clase en sí me aburría, nunca disfrutaba. Pues bien, haciendo Yoga en casa estos días, me doy cuenta de que seguir una clase, a un profesor de Yoga me hace estar pendiente de él y con eso no entraba en ninguna postura. Ahora se lo que significa esa expresión.
    Me encanta hacer Yoga, pero sola y a mi ritmo y mi ritmo depende del día, de lo que me pide el cuerpo en ese momento. Y me gusta hacerlo sola, con una musiquita de cuencos sanadores y preparar el momento con una velita... No me hace falta nada más, por no tener no tengo ni esterilla, lo hago con una de mis mega bufandas y un cojín de mi cama. Y tan feliz.

    Y soy sincera, aunque me suene mal, una parte de mi dice... Ay, que no se acabe esto...
    (habla la parte que se está sintiendo tan atendida, no quiere que la deje de atender).


    El periodo de transición, me lo imagino un:
    Seguir en mí, (estando fuera).


    El periodo de transición, me lo imagino cauteloso y responsable.
    Saliendo al mundo, con la idea clara de auto-cuidarnos, auto-protegernos de un virus, no de las personas.
    Creo que esa distinción es muy importante.
    Seguir en mí, pisando las calles.

    Seguir en mí, estando con el otro.
    Y me parece un regalo, hasta mal me siento por sentirlo así...


    Que oportunidad, "practicar auto-cuidarnos" para aprender a responsabilizarnos de nosotros mismos, mientras estamos con el otro, no cargar ni pedir al otro lo que le que es tarea de cada uno. 
    Para así también estar cuidando al otro. 
    Para así también estar en una mejor condición para atender y querer al otro. 




    Tiempo de casa, de estar dentro de uno mismo.

    Tiempo de casa, de compartir tu casa con la gente que quieres.
    De estar contigo y con los demás.




    Cris












    Continue Reading










    Esta situación que hoy estamos viviendo, 

    nos coloca de frente a la incertidumbre.

    Parados, quietos. Frente a la incertidumbre.







    Siempre ha estado ahí, delante de cada 
    uno de nosotros...
    pero la vamos esquivando, tapando, callando... giramos la cabeza para mirar hacia otro lado...
    ¿Cómo?












    ¿Cómo? 
    Con actividad.  Estando activos.  Todo el tiempo relleno. Sin tiempo a parar...
    Venga vamos a hacer esto, lo otro, esto, plan por aquí, esto también, yo lo hago, si me apunto... 
    Va, va, va....     ¡¡¡ Activos, hay que estar activos !!!  
    Y en tanta actividad  "crees sentir" control. Crees sentir tener el control.
    Y que lo estás haciendo bien, porque estás haciendo.
    Y solo si estás activo estás haciendo.
    Y hacer es igual a bien.
    Parar se entiende como dejar de producir...  no se puede parar, más....más..... más.... hacer... hacer.... hacer....



    El ser humano necesita sentirse seguro, es una necesidad primaria..
    Es comprensible por tanto, buscarla (a la seguridad).
    La cuestión está en el cómo.


    Ir de un lado para el otro, a lo loco, a la carrera, de una acción a otra, sin pararse a sentir si realmente me apetece hacer lo que estoy haciendo,sin detenerse a pensar que me parece lo que estoy haciendo...  Creyendo que hacer más es mejor porque lo he oído en algún sitio y me lo he creído porque así lo ve la sociedad... ¿Eso es tener control y seguridad?




    Eso no se sujeta por ningún sitio. 
    Lo tocas con un dedito y se tambalea.


    Cuesta parar.
    Cuesta la quietud.
    Cuesta sostener el vacío.
    Porque si te paras, es lo que ves... Vacío. 
    Porque el vacío es silencio...
    Y cuando hay silencio fuera, lo de dentro suena, hace ruido... 
    Lo que habita dentro de tí.


    Nos han puesto una mano sobre el pecho en la que está grabada la palabra:  PARA.
    Y ha florecido bajo esa mano, la angustia.

    En realidad no ha aparecido ahora, ya estaba... 

    tapada bajo la actividad, precisamente para eso, para no sentirla.
    Ha aparecido lo que tienes dentro.
    Eso que esquivabas y tapabas con "estar activo".

    ¿Te atreves a escucharlo?
    ¿Te atreves a atenderlo?


    No es malo ser activo, te lo dice una que tiene un montón de hobbys... 
    Me encanta hacer mil cosas.

    Pero que esas cosas salgan de dentro.
    De tu elección.
    De ti.


     



    Te decía más arriba:

    El ser humano necesita sentirse seguro, es una necesidad primaria..
    Es comprensible por tanto, buscarla (a la seguridad).
    La cuestión está en el cómo.






    Busca una que no se tambalee...

    Cris









    Continue Reading




    Me considero una persona miedosa y muy valiente.
    Supongo que las dos características, van de la mano...
    Nadie valiente sería si no tuviera miedo.











    Hace un par de años una psicóloga, a la que admiro, mucho me dijo:
    Valiente, es un cobarde que se atreve.
    ¿Te atreves?




    Pues bien, yo en estos últimos años he atravesado muchos de mis miedos.

    Dándome cuenta de ellos, sentía rabia porque realmente eran miedos sobre los que no había ningún peligro pero yo lo vivía como algo aterrador.
    Nunca me ha dado miedo gestionar unos trámites en el banco a mí sola, presentarme a una oposición, conducir, llevar una aula de niños, cambiarme de casa, compartir piso, viajar sola... 

    En cambio, me daba miedo decirle a alguien que no, no gustarle a alguien, perder el amor y el reconocimiento de las personas, hacer daño a mis seres queridos especialmente a mi madre, mostrarme o expresar mis ideas y que alguien se sintiese molesto porque él o ella querían destacar y yo me he llevado más miradas... 

    Miedo a Ser quien soy y las consecuencias que eso podría llevar.

    Estos miedos míos están tan tan arraigados a mis raíces...
    En estos últimos años me he enfrentado a ellos y el resultado ha sido encontrarme con otras emociones, principalmente mi querida, culpa, por lo que provoco.
    Y después de ella, la rabia, por no conseguir sentirme en paz conmigo, con todos los esfuerzos que hago, con todo lo que trabajo en mí... 
    Acabo enfadada con mi miedo. Realmente odiando a mi miedo.


    No te exagero si te digo, que mis palabras hacía mi miedo, eran estas:


    Joder otra vez apareces, otra vez, por favor déjame expresarme, decir lo que quiero y que me de igual lo que el otro opina, que no me va a pasar nada, que no me van a matar...
     joder otra vez la culpa todo el tiempo con la culpa.
    Este era mi mensaje ante lo que sentía.




    Pues bien, ha tenido que ser un virus... el que me haga hacer las paces con mi miedo.
    Me explico:
    Mi miedo en estos días se disparó, me daba miedo tocar cualquier cosa y que eso me contagiase.
    La verdad es que era y es muy incómodo convivir con esa emoción tan alta e intensa continuamente (para las personas que somos muy sensibles, aún es más difícil).

    Pero ha sido justo ahora, en esta situación que estamos atravesando, cuando me he dado cuenta de esto:

    Mi miedo solo me quiere proteger, intenta con todas sus fuerzas que me mantenga a salvo de este virus.
    Ahí mi mirada hacía él cambio por completo. Sin él sería peligroso atravesar este momento que estamos viviendo.
    Deje de pelear por quitármelo de encima, deje de estar enfadada con mi miedo.

    Y decidí pararme a escucharle. Y tenía un mensaje. El miedo tiene voz.
    Y cuando lo escuchas, puedes cuestionarlo, puedes preguntarte  ¿Hasta que punto esto es cierto?


    Yo me imagino al miedo como una alarma o sirena que salta de golpe y suena sin control,
     suena para que te enteres y puedas reaccionar.  

    Y como te digo él no tiene control, no sabe si está exagerando pero siempre prefiere pasarse para protegerte.(Está programado así).

    El entiende que cuando te paralizas, te está protegiendo... 
    haciendo eso, él espera que tomes el control de la situación.

    El no controla, solo avisa.
    (y avisa sin la medida justa, porque no controla)
    Te pasa a tí la responsabilidad de actuar.
    Sino haces nada él te controlará a tí...te controlará una sirena desbocada.

    Pues estos días esto fue lo que hice...

    PRIMER PASO: OBSERVÉ MI CUERPO

    Sentía mucho miedo (angustia, ansiedad...) continuamente, quise poner palabras más concretas a lo que sentía.

    Se me aprietan los las costillas, el pecho, los brazos, los hombros y se me suben un poco hacia arriba...y la respiración también se me queda retenida.




    SEGUNDO PASO:  OBSERVÉ MI MENTE

    ¿Qué me estoy diciendo para que mi cuerpo reaccione así?

    "No toques esto, puede tener el virus" "Esto también puede tener el virus" 
    "A lo mejor el virus ya se ha extendido por toda la encimera" 
    "El virus crece y se reproduce por todo los sitios" 
    "No voy a respirar mucho porque por todos los sitios hay virus"...




    TERCER PASO: CUESTIONAR ESOS PENSAMIENTOS

    Me parecía una locura lo que me estaba contando, realmente no sabía si este virus era así o no, decidí informarme para saber si las medidas que yo estaba tomando estaban bien.

    - El virus no está en el aire, no flota en el aire, de hecho pesa mucho y cae al suelo.
    - Se contagía cuando unas gotitas (que es la carga viral) entran en tu boca, ojos o nariz.
    - Pueden entrar cuando alguien que tenga el virus,  te tose o estornuda cerca.
    - Si alguien con el virus expulsa esas gotitas en alguna superficie y tú, la tocas con la mano te llevas el virus en la mano.


    Y con esa información cuestioné mis pensamientos  
    ¿hasta que punto es cierto lo que me cuento?

    Puedo respirar tranquilamente, en el aire no hay nada, de hecho la contaminación ha bajado, el aire es puro.
    Me estoy lavando mucho las manos y apenas me toco la cara y cuando me la toco siempre me lavo las manos antes.
    Bajo únicamente un día por semana a comprar a un sitio que controlan mucho la higiene y en cuanto subo me lavo las manos y limpio los productos.
    Desinfecto con lejía pomos, interruptores , encimera...cada vez que alguien baja.
    Estoy sana, me encuentro bien

    Considero que debo seguir haciendo lo que hago, lo que hago está bien.



    Pues bien, como he dicho antes, ha tenido que ser un virus, el que me haga hacer las paces con mi miedo.
    Todo este miedo que sentía, lo he permitido porque lo he visto totalmente justificado por la situación que estamos viviendo.

    El problema no era el miedo, sino lo que hacía con él, me enfadaba con él, sentía que no era un miedo justificado y por ello quería que desapareciera.

    Hoy siento y comprendo que si algún miedo está en mí, está justificado. 
    Quizá ese motivo no me guste, pero el motivo existe.

    Estos miedos que a mí me molestaban y siguen haciéndolo un poquito... tienen un mensaje también, intentan protegerme de algo. No pretender hacerme daño al revés, quiere evitarme pasarlo mal....

    Son miedos que se crearon con un mensaje que me dieron de pequeñita, cuando yo no podía pararme a cuestionar cuanta verdad había en eso... Por este motivo preciosamente se han enraizado tan fuerte y es por eso por lo que aparecen tantas veces...

     Ahora puedes comprenderlo y llevar el control que te corresponde.




    Gracias Compañero por protegerme,
    no te vayas muy lejos, sígueme avisando,
    que yo haré mi parte.
    Cris


























    Continue Reading







    Siempre he intentado huir un poco de los conflictos con los demás, para mí es una situación incómoda. Hay personas a las que no les cuesta nada decir, quejarse... para mí no es algo que me genere indiferencia.

    A día de hoy, he aprendido a pedir lo que necesito, a expresar lo que no me gusta...pero es cierto que en algunos momentos, si yo lo puedo resolver, adaptar... lo hago, quizá por evitar depender del otro, quizá por evitar esa situación, quizá por evitar un momento incómodo...


    Creo que es bueno enfrentarse a ese miedo al conflicto para des-dramatizar ese peligro que realmente no es tan grande.


    Creo que para mí nunca va a ser cómodo y agradable ese tipo de situaciones pero según me he enfrentado a ellas, me es más fácil hacerlo.








    En estos días de confinamiento, los conflictos en mi casa brotaron.
    Bueno, para ser exactos, me brotaron a mi, en mi interior. 

    No quiero hacer una lista de las cosas que a mi me molestaban... pero si hablaré de ello para sacar el mensaje que quiero trasmitir.


    Os sitúo, comparto piso con dos persona.

    Yo encaje y estoy viviendo está situación que estamos atravesando, de una forma muy diferente a ellos...
    A mi me generó los primeros días, mucha irritabilidad, miedo, angustia, ansiedad, tristeza, dolor, frustración, rabia... un torbellino interior me habitaba. 
    Y a eso le sumaba un extra de rabia al ver que mis compañeros de piso estaban  "tranquilos" no les gustaba... pero como cualquier otro día...

    El enfado era hacía mí, hacía mi forma de sentir.
    Tengo una amiga que me dice que cumplo todos los requisitos de ser una persona altamente sensible (otro día hablaré de este tema tan bonito).

    Mi forma de sentir era un dolor en este momento. Un auténtico calvario. 

    Y me enfadaba con ellos por no percibir como yo... Por no sufrir como yo...
    (Cuando digo me enfadaba, quiero decir que  ese era mi sentimiento, era lo que sentía. 
    Una cosa es sentirlo y otra lo que haces con lo que sientes).

    Ahí me choque con la gran realidad de que las personas percibimos de forma diferente, era algo que ya sabía, pero ante algo tan impactante como lo que nos ha tocado vivir... nunca me hubiera imaginado esa ¿pasividad? ¿roca?

    Y con ello el mensaje...el otro no tiene la culpa de que tu sientas así, pequeña cris.


    Ok, aceptamos formas de vivirlo diferentes... Y acepto mi forma de sentir.
    Salir a las 20 horas al balcón y llorar... Llorar porque solo con pensar o imaginarme alguna situación yo puedo sentir el dolor que están sintiendo muchas personas, querer pensar que todo pasa por algo, que por experiencia se que detrás de una pérdida de un ser querido hay muchísimo aprendizaje... pero el precio a pagar en esta ocasión es tan alto...



    Primer aprendizaje aprendido: 
    Percibimos y sentimos una situación de formas totalmente diferentes. 
    Y a mí me cuesta un pelín tolerarlo.



    Seguimos en la convivencia megacompartida en este momento, y surgen más cosas.
    Por mi carácter no me gusta molestar y cuando recibo una llamada me gusta salirme a la terraza, por mí en primer lugar... necesito un poco de privacidad en mi conversación y porque creo que al otro le puede también incomodar una charla ahí al lado, en el mismo espacio, en el salón...
    Pues es algo, que yo lo hubiera metido en el decálogo de "Normas de respeto que entran en cualquier cabeza"...
    Pues en la de mi compañero no.

    Podemos estar los dos en un mismo espacio, que si a él le llaman... "Eyyy Hola chavales cómo estáis..."... Ni tono bajito, ni quiero intimidad, ni se le pasa por la mente que a mí me pueda incomodar ese ruido.

    En mi interior había una vocecilla que me decía: ¿Lo hace por joderme?
    Decidí preguntárselo.

    Oye Bruno, por curiosidad (y prometo que así era, al darme cuenta cada vez más que cada uno siente cosas diferentes) ¿A tí no te incomoda tener al lado a una persona mientras hablas por teléfono por tema intimidad o tampoco te incomoda que al otro tu le puedas estar molestando?

    No tía, nose, ¿ no molesta no?...


    Segundo aprendizaje:
    Lo que a mí me jode del otro, él otro no lo hace con esa intención.
    A mí me molesta, pero su actuación no es con ese fin.



    Hemos tenido Bruno y yo bastantes encontronazos en estos días. Somos muy diferentes y nuestras necesidades no se encuentran con nuestros caracteres.

    Para mí, es fundamental ventilar una casa, siempre. Y en este momento en el que estamos 24 horas, pues más. 
    Él se levanta a las 8 a.m. y comienza a trabajar en el salón.
    Yo comienzo sobre las 11 a.m. (me lo tomo con calma jejej)
    El caso es que cuando llego, abro la cristalera que da a la terraza para ventilar y Bruno se queja porque tiene frío (en las primeras semanas de confinamiento hacía más frío que ahora).

    A mi me molestaba, me jodía. Porque el niño tiene frío no ventilo... Le dije que lo sentía que se pusiera 4 jerseys pero que la casa se ventilaba si o si.
    Pues cada mañana yo ventilaba y me sentía culpable... porque sabía que a él le molestaba.
    Recordé lo que aprendí antes.


    Tercer aprendizaje:
    Mi acto no llevaba ninguna intención de molestar a nadie.
    Lo que hago o lo que yo necesito, no encaja en lo que él necesita.
    No es mi culpa que al otro no le encaje como soy o lo que yo necesito.


    Esto tuvo arreglo. Le pedí sentarnos a hablar, porque la tensión crecía por momentos. 
    Un día me tuve que salir al rellano a saltar a la comba para descargar porque se me iba a salir un órgano de la frustración que tenía...jajajjaja
    Le pedí hablar para ver si podíamos encontrarnos en algún punto y aclarar como nos sentíamos.
    Le propuse que ventilara él mientras se duchaba antes de sentarse a trabajar en el salón, y así lo estamos haciendo.  Pudimos entendernos y así encontrarnos.

    No obstante, cuando a mí me apetece por la tarde si veo que el frío no es excesivo abro... :-)

    Cuarto aprendizaje:
    Que importante es para resolver un conflicto escuchar y entender al otro.
    Mi amiga la empatía.
    Sin dejar de escucharse y entenderse a uno mismo para poder expresar  y contarle al otro lo tuyo.
    Mi amiga la autoempatía.
    Y sobretodo, tener la intención de entender y resolver, no de ganar.


    Como era de esperar, entre tanta diferencia, el tema de la limpieza ha sido un punto más a discusión. 
    Para mí es importante la limpieza en las zonas comunes, siempre, pero ahora, mucho más... Con este tema hay que cuidar la higiene el triple (¿no ves la tele?) y al estar en casa más tiempo se mancha más que antes (regla de tres...).

    Pues lo que creo que entra en mi "Decálogo de cosas obvias", no... 
    Asi que pido sentarnos a hablar para poner en común como lo vamos a hacer.
    Para mí también es un coñazo, preferiría no tener que negociarlo con nadie, pero compartiendo un piso, no veo otra forma...
    Está fue la conversación (resumida):

    Bruno:  No quiero sentirme obligado a tener que cumplir con un horario, ya tengo muchas exigencias en mi vida y no quiero una más...

    Cris: (Pienso...ok, le puedo entender). Propongo dejarlo abierto durante el finde: entre el viernes y el domingo. (El otro chico es un santo, todo le parece bien).
    ¿Nos distribuimos zonas o findes....?

    Bruno: (Con  cara de pereza)... Joe, ¿tanto hay que concretar?

    Cris: Es solo comunicarnos, para saber que hacer.

    (Ahí se quedó la conversación).


    Después de 5 semanas de confinamiento y ver que él no ha limpiado ningún día, sentía mucha rabia.
    Es cierto que yo me adelantaba al finde a limpiar, lo veía sucio y lo limpiaba.
    Un finde me preguntó: ¿Has dejado algo sin limpiar? Para hacerlo...
    Y al siguiente finde cuando me vió con la fregona me dijo: Cris, lo iba a hacer yo ahora y se fue enfadado a la terraza.

    Yo pensé...manda cojones que encima se enfade.
    Y se pone a hacer una videollamada con una cerveza y unas patatas mientras yo friego. 
    Que encima quedan cosas para limpiar como el baño pequeño o la cocina...
    Que como no te gusta eso de concretar que hacer cada uno, pues pasan estas cosas, que el otro puede hacer lo que tú has pensado, pero no has dicho. 
    COMUNICACIÓN que no somos adivinos.

    Me parece una falta de respeto abismal. 
    No comparto nada de su forma de actuar.
    No comprendo como alguien es capaz de comportarse así.

    Al cabo de unas horas, coincidimos en la cocina y me dice:
    "Oye Cris, ten cuidado al tirar las naranjas a la papelera que a veces está manchado el suelo".

    Creo que solo me dió para mover los ojos...  con una cara de...  ¿ en serio?,  ¿en serio le dices está chorrada a la persona que se está ocupando de la limpieza de toda la casa?

    Y me dí cuenta de que estaba enfadado.
    A él le molesta que yo me adelante, le gustaría hacerlo cuando le apeteciese... sin nadie que se le adelante. Le molesta no poder hacerlo como él quiere.

    Y me dí cuenta de que nuestras necesidades vuelven a no encontrarse, que no tenemos la intención de molestarnos, pero nos molestamos. 


    Su gestión es pésima, pero eso es un tema aparte, y suyo. No se lo voy a enseñar yo.


    Podría haberle dicho 4 verdades a la cara y llamarle de todo... pero decidí no hacerlo.
    (Quizá alguien piense que vaya pringada...)
    Pero decidí no hacerlo, no en este momento. 

    Tengo la energía bajita, contenida... por la situación que vivimos, y no me apetece una tensión.  Elegí aceptar la situación como es, sin batallar más y hacer lo que si está en mi mano. Y soltar. Si no discuto con él, tampoco discuto con él en mis pensamientos.

    Hago lo que necesito, si molesto en algo, no es mi voluntad ni mi finalidad... 
    Si nos podemos encontrar bien, sino lo siento, no puedo dejar de atender mis necesidades.

    Y en otras cosas que si coincidimos, que nos gustan a todos, como en ver pelis juntos los viernes y sábados por la noche... lo comparto y disfruto, sabiendo separar.

    Quinto aprendizaje:
    Puedes elegir como actuar.
    La situación te viene, tu eliges como tomártela, que actitud ponerle,
    lo que en ese momento es mejor para tí. 
    Y si decides aceptar y pasar de batallar, no batalles en tu cabeza.
    Suelta.









    Exprimiendo las situaciones para crecer...
    Cris

















    Continue Reading
    Older
    Stories

    SOBRE MÍ

    Soy Cris...

    Este blog nace para sacar, para gritar todo lo que llevo dentro, para mostrarme, para sentarme conmigo, para escucharme sin juicio, para quererme...

    Para ser quien soy.

    recent posts

    Blog Archive

    • mayo 2020 (1)
    • abril 2020 (6)
    • abril 2019 (1)
    • enero 2019 (1)
    • septiembre 2018 (1)
    • julio 2018 (1)

    Created with by BeautyTemplates

    Back to top