Estar en mí.
abril 21, 2020
22 de abril del 2020

No se si estoy obviando algunos detalles, si es porque he cambiado el foco y he decidido no mirar más lo malo.
Es cierto que cada vez se sabe más sobre como actuar y como afecta, pero aun hay muchas otras cosas que están en duda, que no se saben con seguridad.
Creo y así lo siento, que lo peor ya ha pasado.
El futuro es incierto, pero quiero creer que cada vez va haber menos, que las cifras y con ello la cantidad de virus en el planeta baja, y con ello, todo se podrá controlar y atender con mejor calidad.
Solo puede ser así. No hay otro camino.
Porque la vida te da situaciones para que aprendas pero no son eternas, te las da y si no las aprovechas, más tarde te llegará otra con la misma lección. Pero van pasando.
Creo que habrá un periodo de transición, transición a lo de antes, a la ausencia de la amenaza que ahora existe. Será un periodo largo, pero diferente a este aislamiento.
Así lo siento yo.
Realmente, estas semanas que llevamos en casa, para mí han sido un:
Volver a mí.
Comparto piso, y aunque he compartido tiempo, películas, pizzas, espacios, charlas, bizcocho, opiniones... con las personas con las que convivo, yo decidí pasar esta Cuarentena conmigo. Es algo que decidí en la primera semana.
Pasar la cuarentena conmigo, ha sido duro en algunos momentos y un placer en otros. Aprender a convivir con tu propio carácter es muy difícil y muy importante.
Pasar la cuarentena conmigo, significa tenerme presente en todo momento, eso que casi nunca hago. Escucharme y descubrir muchas cosas sobre mis gustos que no sabía... y concedérmelo.
Un ejemplo:
Llevo 4 años haciendo Yoga, me encantaba la sensación con la que salía de la clase, estirada y relajada, pero la clase en sí me aburría, nunca disfrutaba. Pues bien, haciendo Yoga en casa estos días, me doy cuenta de que seguir una clase, a un profesor de Yoga me hace estar pendiente de él y con eso no entraba en ninguna postura. Ahora se lo que significa esa expresión.
Me encanta hacer Yoga, pero sola y a mi ritmo y mi ritmo depende del día, de lo que me pide el cuerpo en ese momento. Y me gusta hacerlo sola, con una musiquita de cuencos sanadores y preparar el momento con una velita... No me hace falta nada más, por no tener no tengo ni esterilla, lo hago con una de mis mega bufandas y un cojín de mi cama. Y tan feliz.
Y soy sincera, aunque me suene mal, una parte de mi dice... Ay, que no se acabe esto...
(habla la parte que se está sintiendo tan atendida, no quiere que la deje de atender).
El periodo de transición, me lo imagino un:
Seguir en mí, (estando fuera).
El periodo de transición, me lo imagino cauteloso y responsable.
Saliendo al mundo, con la idea clara de auto-cuidarnos, auto-protegernos de un virus, no de las personas.
Creo que esa distinción es muy importante.
Seguir en mí, pisando las calles.
Seguir en mí, estando con el otro.
Y me parece un regalo, hasta mal me siento por sentirlo así...
Que oportunidad, "practicar auto-cuidarnos" para aprender a responsabilizarnos de nosotros mismos, mientras estamos con el otro, no cargar ni pedir al otro lo que le que es tarea de cada uno.
Seguir en mí, pisando las calles.
Seguir en mí, estando con el otro.
Y me parece un regalo, hasta mal me siento por sentirlo así...
Que oportunidad, "practicar auto-cuidarnos" para aprender a responsabilizarnos de nosotros mismos, mientras estamos con el otro, no cargar ni pedir al otro lo que le que es tarea de cada uno.
Para así también estar cuidando al otro.
Para así también estar en una mejor condición para atender y querer al otro.
Tiempo de casa, de estar dentro de uno mismo.
Tiempo de casa, de compartir tu casa con la gente que quieres.
De estar contigo y con los demás.
Cris
1 comentarios
Estoy contigo. A veces pienso que nunca me he escuchado más que en estos días. Hemos necesitado una Pandemia mundial para respetarnos y atendernos como nos merecemos.
ResponderEliminar